|
|
| . |
| Seminario Internacional de Ciudades Históricas Iberoamericanas (Toledo, 2001) |
LA CONSERVACIÓN Y GESTIÓN DE LAS CIUDADES HISTÓRICAS IBEROAMERICANAS A LA LUZ DE LA CONVENCIÓN DEL PATRIMONIO MUNDIAL DE 1972. EL CASO DE SAN CRISTÓBAL DE LA LAGUNAJuan Manuel Martínez-Torvisco (Concejal Delegado de Cultura y Patrimonio Histórico del Excmo. Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna) (España) Para conocer donde se sitúa la ciudad de La Laguna habría que conocer de donde procede para poder intuir hacia donde se dirige, este es uno de los procedimientos más comunes de conocer el final de cualquier proyecto. La denominada etapa clásica de la villa colonial americana comienza en realidad a partir de 1520, y la mayoría de sus ejemplares más significativos se fundan con posterioridad a ella y la fundación de La Laguna es de 1496¹. Sea como fuere el contenido de los conceptos que llevaron a la definición del Plano Urbano de La Laguna, lo cierto es que se parte de una concepción del urbanismo absolutamente novedosa aportada y apoyada por los Reyes Católicos. Este nuevo enfoque de Ciudad nueva, renacentista que aun no se había plasmado en la España peninsular y que toma forma en el plano urbano de la Ciudad de La Laguna, en el se dibuja una nueva idea de concepción urbana ya consolidada hacia la segunda década del siglo XVI, que es cuando comienzan a resolver urbanísticamente los planos de las principales ciudades americanas. Este es el primer criterio contemplado por UNESCO para clasificar a La Laguna, como Patrimonio Mundial donde se dice textualmente: “La Laguna es un conjunto arquetipo de la ciudad-territorio, primer
ejemplo de ciudad colonial no fortificada y precedente directo de las
nuevas fundaciones americanas”. La existencia en la Isla, antes de la conquista y durante la misma, de importantes grupos de comerciantes portugueses, genoveses y flamencos, en definitiva grupos europeos con vínculos mercantiles relacionados con préstamos económicos, embarcaciones propias para la exportación y posteriormente para el desarrollo del mercado del azúcar, darán un singular impulso en los primeros años de la fundación de La Laguna, a su desarrollo urbano, donde se construirán importantes edificios y se procederá a un trazado regular, y a una distribución espacial en función de la categoría social de los vecinos. Los grupos iniciales según Navarro (1999) son los portugueses que cuentan con una vinculación antigua en la ciudad hasta tal punto que figuran entre relaciones de vecindad obligados a determinadas acciones colectivas en pie de igualdad con castellanos y otros habitantes del archipiélago, ya que estaban vinculados a la Corona de Castilla entre las poblaciones más numerosas. Un grupo de genoveses vinculados a la Baja Andalucía tendrá su importancia en la Ciudad y en la Isla, dedicados a actividades económicas como prestamistas, propietarios de ingenios azucareros, comerciantes de esclavos. También es singular el grupo de florentinos que unido al anterior llegan a configurar en sistema para la creación de compañías para el comercio de productos, obteniéndolos, transportándolos y distribuyéndolos procediendo, incluso, a la creación de empresas prestatarias. El grupo de flamencos tiene un importante desarrollo en su actividad económica y comercial. A la arquitectura mudéjar que aportan los castellanos en el concurso del desarrollo de la ciudad, habrá que ir añadiendo las distintas aportaciones portuguesas, flamencas, genovesas y en cualquier caso italianas que irán configurando un nuevo estilo o aportando nuevos estímulos para la identificación de un concepto arquitectónico propio, dado que los elementos constructivos, los materiales, los maestros canteros y alarifes y las condiciones climáticas unido a las aportaciones europeas, van a diferenciar la arquitectura que llega con la enorme carga mudéjar, de la que surge como fusión de infinidad de variantes, que será la que se aporta de manera notable a las nuevas ciudades americanas, que también irán modificando sus estructuras y adaptándolas a nuevas y diferentes necesidades y dando, posteriormente, origen a la arquitectura colonial. El segundo punto establecido por la UNESCO dice: “Fue trazada a partir de un complejo proyecto, basado en principios
filosóficos, realizado gracias a los conocimientos y ciencia de la época” La perspectiva presentada por María Isabel Navarro (1999) establece la relación del poder con la cultura de la época y la vinculación del Adelantado Alonso Fernández de Lugo con los Reyes Católicos en 1500 con ingenieros y navegantes que aportaron sus conocimientos para el mejor trazado del viario en base a conceptos filosóficos urbanísticos bajomedievales donde va a aparecer la herencia platónica a través de su obra “Las Leyes” en la ciudad fundacional entre 1500 y 1525. La Laguna por su condición isleña resulta posible aplicar el modelo de ciudad ideal, no fortificada, propuesta por Platón. Este nuevo modelo de ciudad se desarrollaría en los nuevos territorios incorporados a la Corona de Castilla. Esta visión está avalada por la profundización de sus planteamientos y por el razonamiento matemático implícito en su trazado geométrico que nos lleva al entendimiento de que estamos en el preámbulo de lo que va a ser la villa y la ciudad americana. ¿Porqué se elige el lugar conocido como Aguere para construir una nueva ciudad?. Parece ser que hay al menos tres razones físicas y geográficas para esta explicación: en primer lugar, se refiere a la lejanía de la costa como salvaguarda de los ataques piratas, frecuentes en la época; en segundo lugar porque era paso obligado para trasladarse de un lado a otro de la isla, y en tercer lugar, basado en las bondades climáticas y del suelo entendidas como factores de desarrollo de futuro. Según todos los indicios y las investigaciones, San Cristóbal de La Laguna fue la primera ciudad hispana, planificada conforme al nuevo concepto de ciudad jurisdiccional del sistema colonial hispano. “En ella se configuró, por primera vez, una formula de trazado y reparto de tierras según un modelo de asentamiento concéntrico que será característico de la ciudad clásica americana a partir de 1530¹. La tercera condición fue relacionada con la duración de su traza: “Su trazado original del año 1500 ha permanecido intacto desde su
creación” La existencia de una cartografía singular desde 1589 nos permite afirmar que a lo largo de todo el siglo XVI se vaya configurando un plano urbano que cuando llega Leonardo Torriani, ingeniero de Felipe II, ya está prácticamente desarrollado de norte a sur y de este a oeste, y que hoy es perfectamente visible en sus mismos límites. Esa ciudad que va apareciendo en una rica cartografía está alejada diez kilómetros de la costa y situada a quinientos metros de altitud y no necesitó de amurallamientos. Su ubicación le permitió tener siempre a la vista el mar por el oriente, donde posteriormente se ubicaría el puerto de la isla. En la actualidad se conservan varios planos en los que puede comprobarse el trazado primitivo y su expansión. Así, se encuentran: la cartografía de Leonardo Torriani de 1589; la de Le Chevalier de 1779; la aportación del prebendado Pereira Pacheco que hizo tres cartografías en 1809, 1831 y 1855. Hay otros tres anónimos, uno de 1814, otro de 1841 y un tercero de 1860. La Brigada Topográfica hizo uno en 1874 y Marcial Velázquez hizo dos, uno en 1885 rectificado y completado en 1891 pero en ninguno de ellos se observan cambios substanciales o se aprecian nuevas edificaciones. Otro de los elementos que resalta la UNESCO es el de que: “Conserva en un buen estado cerca de seiscientos edificios de
arquitectura mudéjar” La época de apogeo de la ciudad de La Laguna está marcada por el desarrollo económico, no consiguió destruir el patrimonio. Niveles de conciencia ciudadana unido a políticas conservadoras, impidieron la destrucción del casco viejo, permitiendo la elaboración de Planes de Ordenación Urbana Generales y Parciales que controlaron en buena medida las aspiraciones de una sociedad en vías de desarrollo, a veces inconsciente del rico patrimonio que había heredado. Planes urbanos puestos en marcha desde 1963 que tuvieron una doble interpretación de un lado concretaron el camino a seguir y de otro lo confundieron. Hoy se lleva a efecto la redacción de un Plan Especial del Patrimonio y Reforma Interior (PEPRI) que ha de dar soluciones a infinidad de pequeños problemas, que ha de consolidar las líneas marcadas por el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) aprobado en el año 2000. El último epígrafe de la UNESCO, dice: “La Laguna es un ejemplo vivo del intercambio de influencias entre la
cultura europea y la cultura americana con la que ha mantenido un vínculo
constante” Ciudades como Cartagena de Indias o La Habana; sitios como Matanzas, (ciudad fundada por 16 familias de La Laguna), Trinidad o Puerto Rico, están salpicados de arquitectura mudéjar importada desde Tenerife con origen lagunero. Las emigraciones que se producen en los más complicados momentos sociales y económicos de las islas, propician arquitecturas emigradas que van a hacer pervivir un estilo urbano y un concepto arquitectónico vivido y trasplantado. Si quisiéramos conocer la historia escrita de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna tendríamos que recurrir a los viajeros que la han visitado a lo largo de los siglos y han dejado constancia de vivencias en memorias o libros de viajes, que han llegado hasta nosotros. Fray Alonso de Espinosa: Historia de Nuestra Señora de Candelaria (1594). Leonardo Torriani: Descripción e historia del reino de las Islas Canarias (1588). Fray Juan de Abreu Galindo: Historia de la conquista de las siete Islas de Canarias. George Glass: Descripción de las Islas Canarias (1764). Andrè-Pierre Ledru: Viaje a la Isla de Tenerife (1796). Elizabeth Murria: Recuerdos de Gran Canaria y Tenerife (1815-1882). El Dr. Wilde, padre de Oscar Wilde, llegó a La Laguna en 1837, miembro de la Sociedad de Historia Natural de Dublin y deja una hermosa descripción en sus memorias. Olivia Stone: Tenerife y sus seis satélites (1875). Adolphe Coquet: Una excursión a las Islas Canarias (1888). Francisco González Díaz: A través de Tenerife (1903). Miguel de Unamuno: Por tierras de Portugal y España (1910). En multitud de páginas poéticas y periodísticas de todo el siglo XX, escritores como Leoncio Rodríguez, Luis Alvarez Cruz, Juan Alvarez Delgado; en libros específicos sobre su arquitectura, historiadores como Fernando G. Martín Rodríguez, Alfonso Trujillo Rodríguez, Mª del Carmen Fraga, Ramón Pérez González, María Isabel Navarro o el insigne Adrián Alemán, todos han ido dejando su impronta razonada, sobre la ciudad histórica. Conserva un magnifico archivo histórico secuenciando, adecuadamente, todos los pormenores en los libros de actas y en los acuerdos del Cabildo desde su misma fundación en el lugar donde se encuentran actualmente las Casas Consistoriales, lo que le confiere carnet de identidad y una historiografía sin sobresaltos. En el propio pensamiento de los ciudadanos, de los políticos, de los responsables en general, ha estado siempre presente el hecho histórico, el respeto, la sensibilidad y el deseo de conservar para la posteridad, esta ciudad que, en diciembre de 1985 recibió la cualificación de Bien Cultural concedido por el Gobierno de Canarias y al fin el 2 de diciembre de 1999, se vio convertida en una de las 174 ciudades Patrimonio Mundial. A esta altura de ponencia se hace necesario desde el punto de vista de La Laguna tratar de dar explicaciones de lo que significa potenciar y gestionar el Patrimonio Histórico de las Ciudades Iberoamericanas, dado que La Laguna tiene tanto que ver con las ciudades históricas de la otra orilla del Atlántico. Es decir, hay que explicar qué se está haciendo para la conservación y gestión de nuestra ciudad. Hemos planificado, hemos conseguido la aprobación del Plan General de Ordenamiento Urbano y ahora tenemos sobre la mesa la elaboración definitiva del Plan Especial de Patrimonio (PEPRI), que ya lleva diez años de elaboración, no exento de dificultades. Hemos conseguido un nivel de conciencia ciudadana importante; se han creado asociaciones que plantean estudios concretos para conseguir un futuro perfecto lejano del pretérito indefinido, donde habíamos vivido durante décadas. Se han planificado zonas de aparcamientos en la periferia; se están estudiando zonas de peatonalización, se buscan lugares donde ubicar programas concretos, se destinan edificios a museos y espacios universitarios; dentro de la sensibilidad que surge al conocer la potencialidad de determinados centros en una ciudad que siempre ha gozado del beneplácito de las distintas instituciones que han aportado recursos y entusiasmo desde hace una década, consiguiéndose valiosos ejemplares de arquitectura vivible que van consolidando el futuro del que seremos beneficiarios. Una política de ayuda a los propietarios de inmuebles catalogados, ideada por la Concejalía de Cultura y Patrimonio Histórico que lleva unos años funcionando a todo rendimiento que se ha dinamizado desde que los actuales responsables llegaron a estas Areas y que ha permitido que los propietarios de esos edificios que nos distinguen y nos dan una especial configuración, puedan ser ayudados para proteger sus revocos y cubiertas, mantener en buen estado sus pinturas y sus carpinterías del tal manera que en los dos o tres últimos años la Ciudad haya revivido en color, armonía y estética, produciéndose una vivacidad muy singular que queda plasmada en las innumerables visitas que se producen a diario con colectivos turísticos que llegan de toda la isla o de los numerosos grupos de alumnos que la estudian y la describen en sus trabajos en el aula. Poco más se puede hacer con los recursos propios. Habrá que abrir el espectro de las actividades a la sociedad en general para que aporte ideas para configurar, poco a poco, un listado de necesidades a las que se les dará prioridades. Habrá que nombrar las Comisiones de Patrimonio donde ha de darse cabida a la sociedad, a los miembros de la sociedad que tengan imaginación para hacer posible lo que siempre ha sido casi imposible: Un Patrimonio vivo que nos enorgullezca y nos haga sensibles para ser más cultos y por lo tanto más libres. En la voluntad de todos está el conseguirlo para poder tener así una ciudad más universal. [1] AGRADECIMIENTOS: Este trabajo ha contado con la inestimable ayuda del Dr. Adrián Alemán sin la cual no hubiera alcanzado el nivel que ha obtenido.
|
|
|