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| Seminario Internacional de Ciudades Históricas Iberoamericanas (Toledo, 2001) |
VALLE EN UNA TRILOGÍAMaría Cecilia Calderón Puente(México) Contenido: A
partir de los lineamientos que establece
la “Convención sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y
natural”, de 1972 y su “Guía operativa”, de 1999, en este documento
planteamos problemas relacionados a la conservación patrimonial, tomando
como ejemplo a una población del Septentrión Novohispano Americano, cuyo
florecimiento se presenta a mediados del siglo XVIII y proviene de las
primeras fundaciones españolas durante el siglo XVI. Los problemas de
este espacio histórico se presentan fundamentalmente en tres niveles de
desarrollo: el federal, el
estatal, y el municipal. Recomendaciones: Como
organismo especializado y consultivo de la UNESCO, ICOMOS requiere
incrementar su presencia mundial en el diagnóstico, monitoreo
y manejo de la calidad del patrimonio cultural a nivel
regional, del mismo modo que como cada
país debería fortalecer sus mecanismos de protección interna y adoptar
criterios que la Guía marca. Y esto aún para los no considerados
patrimonio de la humanidad, sino simplemente de interés nacional o
regional, como ocurre con los
reportes periódicos de la aplicación de la Convención Internacional[1].
Y llegar con ello a la promoción de la revitalización de las ciudades
históricas iberoamericanas en un marco conceptual de carácter
internacional. Como
una réplica de las antiguas tragedias griegas divididas en tres obras, así
el desarrollo actual del pueblo de Valle de Allende (antes de San Bartolomé)
en el Estado de Chihuahua, al norte de México, se ve condicionado como
ciudad histórica por tres niveles de gobierno: -
el
primero, federal, con una reciente declaratoria
como zona de monumentos; -
el
segundo, estatal, ante un plan de desarrollo urbano que pretende
modernizar su carácter y destruir el espacio al abrir una calle comercial
por el centro de la localidad, así como ubicar un libramiento que
secciona su patrimonio natural e histórico; -
y
por último, el municipal, aquel donde quienes viven en el pueblo, no
cuentan con los recursos necesarios para conservarlo, además de que
desconocen los medios técnicos y los apoyos metodológicos para lograrlo. Estas
condiciones, lo convierten en un punto de interés hacia una declaratoria
como patrimonio cultural de la humanidad, además en riesgo,
pues sabemos que la Convención y su Guía considera como riesgos,
cito: “...la
amenaza de desaparición debida a un deterioro acelerado, proyectos de
grandes obras públicas o privadas, rápido desarrollo urbano y turístico,
destrucción debida a cambios de utilización o de propiedad de tierra” [2]. En
Valle, contamos con un inmenso legado social que se refleja en la
existencia de patrimonio cultural tanto natural como urbano-arquitectónico;
así en su concepción, como en sus materiales y su realización,
encontramos ese genius loci del
que tanto hemos hablado y que es el espíritu que todo bien patrimonial
tiene; es ese espacio, que nos evoca el recuerdo ancestral.
Valle
de San Bartolomé, es punto de convergencia de aquellos arriesgados españoles
que buscando fortuna hacia fines del siglo XVI, acabaron por mezclarse con
la población natural, o bien avanzaron aún más ante el sueño de Cíbola
y las siete ciudades de oro. Es el resultado de encontrar un paraje de
clima idóneo, con cuatrocientos años de recorridos comerciales por la
zona, de producción industrial para abastecer a los pueblos mineros, y múltiples
intentos de conversión a la fe católica, de aquellas etnias tepehuanas,
tobosas y rarámuris que hoy han prácticamente desaparecido. Conservar este legado patrimonial nos permite sustentar en la existencia el ser de las cosas que si bien materiales, nos reflejan la inmaterialidad que conforma, como seres humanos ubicados en un lugar específico de este nuestro mundo, la historia mexicana, y la importancia de este patrimonio común iberoamericano. Hecho
tal, que nos reafirma que las
propuestas de intervención actuales, tanto en el aspecto natural como
urbano-arquitectónico, deben contar con una base de carácter histórico
y estético. Lo cual permitirá revitalizar nuestras poblaciones de forma
acorde a las necesidades económicas actuales de sus habitantes y a
contar, con un sitio estable para la vida cotidiana. Significa
integrar a Valle a los programas de desarrollo regional, y contribuir con
material para la formulación de lineamientos e instrumentos generales
para definir una política económico-cultural regional. Propuestas que
pueden apegarse sin duda a los conceptos manejados por la Convención y su
Guía. Sin
embargo (y ésta es una utopía) en tanto los gobiernos estatales o de
segundo nivel desconozcan y no tengan interés hacia este significado y
todos los instrumentos que con carácter internacional tienen injerencia
en la conservación patrimonial (ya que proponen planes de desarrollo que
ponen en riesgo lugares como éste que vengo relatando) y siempre por
desconocimiento de pobladores, gobernantes y la inminente influencia
anglo-sajona, las ciudades históricas del norte de México se encuentran
en peligro. Es
claro que en los lugares del mundo en donde no existe algo que nos remita
al pasado se ubican sociedades hoy envueltas en un halo de modernidad,
pero que sin embargo buscan desesperadamente sus raíces. [3] La
Convención fue un gran paso hacia la conservación del patrimonio
cultural, ya que buena parte de nuestros países no cuentan con los medios
legales, físicos y económicos que
se requieren para llevarla a cabo. Y el patrimonio que poco a poco en el
tiempo se convierte en uno de importancia para la humanidad ante los
diversos riesgos a que se ve impuesto, requiere afianzar los medios para
su protección.[4] A
veintinueve años de la formulación de este documento, es importante
revisar su concepción y contenido, tanto del significado del patrimonio
cultural como de los procesos de aplicación. Se
hará necesario redefinir lo que compone el patrimonio cultural; ya que,
por ejemplo, la palabra monumento, ante la
comprensión popular, nos hace pensar en obras de grandes dimensiones;
debido a lo cual, se han perdido otras de carácter más sencillo, de tipo
contextual o vernáculo[5].
Los
planes y programas de desarrollo mexicanos no contienen una política
clara en relación a la protección y utilización de este patrimonio.
Ello es debido a varias causas debido a varias causas, como son: el
desconocimiento del tema en cuestión, y
la creencia de que cualquier persona puede sustituir a un
especialista del manejo de ese patrimonio. El problema radica en que es el
mismo Estado, en los segundos o terceros niveles, el que carece de
programas específicos y presupuestos.
Además, de que no existe un proceso de enseñanza integral del
manejo del patrimonio cultural[6]. Constantemente
las propuestas de ICOMOS han tendido a salvar los lugares históricos,
como ocurrió en la jornada internacional de monumentos y sitios de este
pasado 18 abril del 2001, que nos propuso “Salvar
nuestras ciudades Históricas”. Y como nos transmite en su mensaje
de marzo de 2001, Michael Petzet, presidente de ICOMOS Internacional (y
cito): “La
arquitectura rural tradicional en donde la gran diversidad está
determinada por los materiales de construcción disponibles a nivel local
y de siglos de tradición artesanal, ha desarrollado una adaptación ideal
a las condiciones de cada país y de cada clima en armonía con lo que hoy
se conoce como el desarrollo durable”.[7]
Conceptos
que, sabemos, viene apoyando el comité Español de ICOMOS,
alrededor del tema “El
patrimonio hacia el tercer milenio en una perspectiva de desarrollo
durable”. De
acuerdo a la Guía para nominar y declarar como Patrimonio de la Humanidad
un bien, resulta primordial la existencia de declaratorias nacionales que
sirven como un cedazo al concepto de patrimonio cultural[8]. Sin
embargo, la desaceleración de las sumisiones para nominación, bajo una
consideración de que cada Estado Parte ya cuenta con el patrimonio
suficiente, que representa a su país, resulta limitativo en términos de
la conservación patrimonial que no sólo es eso, sino un resquicio de
herencia y valores; así como una posibilidad, en los casos de ciudades aún
habitadas, de reciclar para lograr el ahorro de energía incorporada en los bienes que conforman este patrimonio, y
que aportan beneficios de índole socio-cultural y económico a sus
poseedores, en tanto estos entiendan su significado. Lo
cual no quiere decir que la “Guía” sea disfuncional; antes al
contrario, es un documento muy completo y un ejemplo de ello lo
constituyen las “Indicaciones
concernientes a las nominaciones para la Lista”. Y es comprensible
que sea un tanto rígido, debido a las inversiones relacionadas con el
patrimonio. Sin embargo muchos de los procesos de conservación requieren
de instrucción, difusión y trabajo de equipo[9],
además de un mayor acercamiento a los posibles mecenas del patrimonio.[10]
En cuanto a los criterios y acciones de conservación que se deben
plantear no es, ni ha sido, fácil contar con mecanismos de manejo del
patrimonio en los países en vías de desarrollo. Y por lo tanto, se
eligen ciertos bienes patrimoniales y se descuidan otros, ya que los
recursos son pocos, así como el número de especialistas en la materia.[11] ¿Qué
podemos esperar en una localidad susceptible de convertirse en patrimonio
de la humanidad y que por la obstinación de sus gobernantes
pretendemos llevarla al extremo de
la modernidad y planeamos la construcción de libramientos y calles
que cortan a la ciudad totalmente y fragmentan el concepto histórico-patrimonial
hasta la pérdida de su
belleza y autenticidad? Culpamos
además, al término nuevas
construcciones del caos en los espacios culturales. Este concepto nos
lleva a algo subjetivo ya que se promueve la realización de un fachadismo
con técnicas falsas, cuando la aplicación de arquitectura de integración
nos permite opciones para considerar la
dimensión proporcional de los inmuebles preexistentes evitando arcaísmos[12]. Sabemos
que lo permanente hasta nuestros días, es patrimonio que no se modificó.
En el caso mexicano, los espacios fueron abandonados en pos de una vida
mejor; la bonanza se detuvo en el tiempo de los bienes que detectamos a la
vista. Buena parte de
los Estados que contienen una fuerte carga de patrimonio cultural no
cuentan con presupuesto para llevar a cabo trabajos concernientes a la
conservación y manejo del patrimonio, y a pesar de estar acabando con una
buena y posible fuente de ingresos, existen otras prioridades de tipo
social. En
México, son aislados los intentos relativos al manejo integral del
patrimonio natural y cultural. Una muestra es la zona de monumentos de
interés nacional declarada en Valle de Allende en el mes de marzo pasado,
en la que no se consideró el medio natural que fue parte importante en la
fundación del espacio, pero hacia el que nuestra ley federal no tiene
injerencia. Sin embargo, en la
recientemente promulgada Ley Estatal de Patrimonio Cultural, este
patrimonio natural si se considera, a pesar de que dentro del mismo
gobierno del estado de Chihuahua, en algunas de sus dependencias de primer
nivel, todavía no se comprende el sentido de este impacto, y
ante el desempeño de un incipiente Instituto Chihuahuense de la
Cultura y un Instituto Nacional de Antropología e Historia, sobrecargado
de actividad, el destino del patrimonio cultural resulta aún incierto.[13] [1]
Guía Operativa 1999 Párrafo
73 [2]
Convención
sobre la protección del patrimonio mundial, cultural y natural.
UNESCO 1972 III.
COMITÉ INTERGUBERNAMENTAL DE PROTECCIÓN DEL PATRIMONIO MUNDIAL
CULTURAL Y NATURAL . ARTÍCULO 11. “El Comité establecerá, llevará
al día y publicará, cada vez que las circunstancias lo exijan, con
el nombre de "Lista del patrimonio mundial en peligro" una
lista de los bienes que figuren en la Lista del
patrimonio mundial, cuya protección exija grandes trabajos de
conservación para los cuales se haya pedido ayuda en virtud de la
presente Convención. Esta lista contendrá una estimación del
costo de las
operaciones. Sólo podrán figurar en esa lista los bienes del
patrimonio cultural y natural que estén amenazados por
peligros graves y precisos como la amenaza de desaparición debida a
un deterioro acelerado, proyectos de grandes obras públicas o
privadas, rápido desarrollo urbano y turístico, destrucción debida
a cambios de utilización o de propiedad de tierra,...” [3]
Guía Operativa 1999 Párrafo
74 [4]
Convención. 1972
CONSIDERANDOS: “Considerando que la protección de ese patrimonio a
escala nacional es en muchos casos incompleto, dada la magnitud de los
medios que requiere y la insuficiencia de los recursos económicos,
científicos y técnicos del país en cuyo territorio se encuentra el
bien que ha de ser protegido,”... “Considerando que ciertos bienes
del patrimonio cultural y natural presentan un interés excepcional
que exige se conserven como elementos del patrimonio mundial de la
humanidad entera,” ... “Considerando que, ante la amplitud y la
gravedad de los nuevos peligros que
les amenazan, incumbe a la colectividad internacional entera
participar en la protección del patrimonio cultural y natural de
valor universal excepcional prestando una asistencia colectiva que sin
reemplazar la acción del Estado interesado la complete
eficazmente,” [5]
Convención. 1972
“I. DEFINICIONES DEL PATRIMONIO CULTURAL Y NATURAL ARTICULO
1. A los efectos de la presente Convención se considerará
"patrimonio cultural" (entre otros a) : Los monumentos:
obras arquitectónicas, de escultura o de pintura
monumentales, elementos o estructuras de carácter arqueológico,
inscripciones, cavernas y grupos de elementos, que tengan un valor
universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte
o e la ciencia,” [6]
Convención. 1972 II.
PROTECCIÓN NACIONAL Y PROTECCIÓN INTERNACIONAL DEL PATRIMONIO
CULTURAL Y NATURAL. ARTICULO 5. “Adoptar una política general
encaminada a atribuir al patrimonio cultural y natural una función en
la vida colectiva y a integrar la protección de ese patrimonio en los
programas de planificación general; instituir en su territorio, si no
existen, uno o varios servicios de
protección, conservación y revalorización del patrimonio
cultural y natural, dotados de un personal adecuado que disponga de
medios que le permitan llevar a cabo las tareas que le incumban;”
...“ Desarrollar los estudios y la investigación científica y técnica
y perfeccionar los métodos de intervención que permitan a un Estado
hacer frente a los peligros que amenacen a su patrimonio cultural y
natural;” “Adoptar las medidas jurídicas, científicas, técnicas,
administrativas y financieras adecuadas, para identificar, proteger,
conservar, revalorizar y rehabilitar ese patrimonio; y facilitar la
creación o el desenvolvimiento de centros nacionales o regionales de
formación en materia de protección, conservación y
revalorización del patrimonio cultural y natural y estimular
la investigación científica en este campo; ...” [7]PETZET,
Michael, Presidente de
ICOMOS Internacional. Nouvelles ICOMOS. Volume 11, No.1, Mars 2001.
(4pp.) [8]
Guía Operativa 1999. INTRODUCTION
2.... The Convention
complements heritage conservation programmes at the national level and
provides for the establishment of a "World Heritage Committee"
and a "World Heritage Fund". Both the Committee and the Fund
have been in operation since 1976. 4.The Operational Guidelines which are set out below have been
prepared for the purpose of informing States Parties to the Convention
of the principles which guide the work of the Committee in
establishing the World Heritage List and the List of World Heritage in
Danger and in granting international assistance under the World
Heritage Fund. ... 5.The
Committee is fully aware that its decisions must be based on
considerations which are as objective and scientific as possible, and
that any appraisal made on its behalf must be thoroughly and
responsibly carried out. It recognizes that objective and well
considered decisions depend upon: carefully prepared criteria,
thorough procedures, evaluation by qualified experts and the use of
expert referees. - I.ESTABLISHMENT
OF THE WORLD HERITAGE LIST. A.General Principles 6.The
Committee agreed that the following general principles would guide its
work in establishing the World Heritage List... (i)...
It is not intended to provide for the protection of all properties of
great interest, importance or value, but only for a select list of the
most outstanding of these from an international viewpoint. The
outstanding universal value of cultural and natural properties is
defined by Articles 1 and 2 of the Convention. (iv)
Cultural and natural properties are included in the World Heritage
List according to a gradual process and no formal limit is imposed
either on the total number of properties included in the List or on
the number of properties any individual State can submit at successive
stages for inclusion therein. (v)
Inscriptions of sites shall be deferred until evidence of the full
commitment of the nominating government, within its means, is
demonstrated. Evidence
would take the forms of relevant legislation, staffing, funding, and
management plans, as described
below in Paragraph 24 (b) (ii) for cultural properties, and in
Paragraph 44 (b) (vi) for natural properties. [9]
Guía Operativa 1999B.
Indications
to States Parties concerning nominations to the List
-
8.....Natural
properties should be grouped according to biogeographical provinces
and cultural properties should be grouped according to cultural
periods or areas. The order in which the properties listed
would be presented for inscription should also be indicated, if
possible. - 9. Within a
given geo‑cultural region, it may be desirable for States
Parties to make comparative assessments for the harmonization of
tentative lists and nominations of cultural properties. Support for
the organization of meetings for this purpose may be requested under
the World Heritage Fund. - 10.
Each nomination should be presented in the form of a well‑argued
case. It should be submitted on the appropriate form (see paragraph 64
below) and should provide all the information to demonstrate that the
property nominated is truly of "outstanding universal value".
– 16.
In cases where a cultural
and/or natural property which fulfills the criteria adopted by the
Committee extends beyond national borders the States Parties concerned
are encouraged to submit a joint nomination. (Este
es el Caso del Camino Real Intercontinental) 17.
Whenever
necessary for the proper conservation of a cultural or natural
property nominated, an adequate "buffer zone" around a
property should be provided and should be afforded the necessary
protection. A buffer zone can be defined as an area surrounding the
property which has restrictions placed on its use to give an added
layer of protection; the area constituting the buffer zone should be
determined in each case through technical studies. Details on the size,
characteristics and authorized uses of a buffer zone (zona de transición),
as well as a map indicating its precise boundaries, should be provided
in the nomination file relating to the property in question. -
18. In keeping with
the spirit of the Convention, States Parties should as far as possible
endeavour to include in their submissions properties which derive
their outstanding universal value from a particularly significant
combination of cultural and natural features. (Este
es el caso preciso de Valle de Allende) - 22....
the
property will be considered by the Committee for delisting in
accordance with the procedure adopted by the Committee. [10]Guía
Operativa 1999
6. (vi) When a property has deteriorated to the extent that it has
lost those characteristics which determined its inclusion in the World
Heritage List. It should
be placed on the World Heritage in Danger List, subsequently the
procedure concerning the possible deletion from the List will be
applied. 6. (vii) In view
of the difficulty in handling the large numbers of cultural
nominations now being received, however, the Committee invites States
Parties to consider whether their cultural heritage is already well
represented on the List and if so to slow down voluntarily their rate
of submission of further nominations. [11]
Guía
Operativa 1999
C.Criteria for the inclusion of cultural properties in the World
Heritage List - 24.
A monument, group of buildings or site ‑ as defined above
‑ which is nominated for inclusion in the World Heritage List
will be considered to be of outstanding universal value for the
purpose of the Convention when the Committee finds that it meets one
or more of the following criteria and the test of authenticity.
Each property nominated should therefore: (a)(i) represent a
masterpiece of human creative genius;
(eso es Valle) ...
(b)(i) meet the test
of authenticity in design, material, workmanship or setting and in the
case of cultural landscapes their distinctive character and components
.... (ii) have adequate
legal and/or contractual and/or traditional protection and management
mechanisms to ensure the conservation of the nominated cultural
properties or cultural landscapes. [12]
Guía
Operativa 199956.
The World Heritage Committee invites the States Parties to the
Convention Concerning the Protection of the World Cultural and Natural
Heritage to inform the Committee, through the UNESCO Secretariat, of
their intention to undertake or to authorize in an area protected
under the Convention major restorations or new constructions which may
affect the World Heritage value of the property. [13]
Guía Operativa 1999 Párrafo
84
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