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Seminario Internacional de Ciudades Históricas Iberoamericanas (Toledo, 2001) 
 

ESTUDIO SOBRE EL URBANISMO COLONIAL  Y LAS FORTIFICACIONES HISPANOAMERICANAS
CON RELACIÓN DE LOS PRINCIPALES
ITINERARIOS CULTURALES DE COMUNICACIÓN (CAMINERÍAS REALES Y RUTAS COMERCIALES INTEROCEÁNICAS
)


Francisco Muñoz Espejo.

(México)

                 

La organización del territorio de América durante la época de la colonia española transformó culturalmente el continente americano y  Filipinas, entre los siglos XV al XIX. Hoy la historia  cultural de nuestros pueblos tiene dos vertientes de estudio e investigación: el período prehispánico y el colonial. Este último abarca desde el descubrimiento de América hasta la independencia del último pueblo.  Han existido  diversas fuentes e investigadores que han descrito o estudiado la organización territorial de las nuevas colonias de España en América. Estamos en buen momento de evaluar y exponen las cualidades específicas de valor patrimonial relativas a trazas, plazas y sistemas defensivos, solo por mencionar los elementos más significativos del urbanismo colonial. El congreso de Ciudades Históricas Iberoamericanas organizado por el Comité Español de ICOMOS (Toledo, junio de 2001), nos ha brindado la oportunidad de verificar el valor histórico del patrimonio edificado que aún se conserva en las mismas. Son numerosos los casos en los que la ciudad histórica iberoamericana se define por un polígono, inmerso en una gran metrópoli, o bien en ciudades densas, con dificultades de supervivencia a causa de la presión del desarrollo y sin una legislación adecuada que contribuya a su defensa.

Considero importante exponer algunos de los estudios que se han hecho sobre el concepto de “urbanismo colonial“, con vistas a procurar la conservación del patrimonio edificado y realzar el valor de la memoria escrita que existe sobre este particular.

Se podrían establecer diferentes categorías en función de variados aspectos. Desde mi punto de vista, una categoría genérica vendría dada por la organización territorial de la colonia, cuyos comienzos pueden fijarse tras la división de las áreas reservadas para la conquista y colonización de América entre las Coronas española y portuguesa en 1494, por el tratado de Tordesillas. Esta fecha constituye un momento clave para el correspondiente proceso de descubrimiento y exploración. En cualquier caso, la fase inicial se da en las Antillas, a través del establecimiento de “Factorías” por Cristóbal Colón, lo que nos sitúa ante la introducción de un primer modelo o experiencia conceptual. Así ocurrió en la Isabela, Santo Domingo y Cuba. El proceso culminará y podrá darse por concluido con la construcción de puertos como Portobelo, Veracruz, Buenos Aires, etc.

A esta última etapa precede la que podríamos incluir en una categoría desarrollista, con un claro conocimiento de los recursos regionales, dentro de la cual la Corona española instauraría el virreinato desde 1535. En la siguiente tabla se exhiben los cuatro virreinatos en que fue dividido políticamente el territorio colonial por los españoles. Se trata de las primeras Audiencias y Capitanías Generales de las Antillas, surgidas a partir de 1492; el Virreinato de Nueva España, creado en 1535; el Virreinato del Perú, establecido en 1542, que posteriormente fue adherido al Virreinato de Nueva Granada, formado en 1719; finalmente, en 1779 fue definido el virreinato de La Plata, compuesto de diversas audiencias.

A continuación se señalan también algunas de las principales ciudades históricas surgidas dentro de la estructura que acabamos de mencionar:

Capitanías Generales

de ANTILLAS.

VIRREINATO DE

NUEVA ESPAÑA (1535)

VIREINATO DEL

PERU 1542

VIRREINATO DE

RIO DE LA PLATA 1779

1494 La Isabela, S.D.

1495 Concepción de la Vega,SD

1498 S Domingo I, SD

1502 S Domingo II, SD

1502 Pto. Plata, SD

1502 Higuey, SD

1502 Ceibo, SD

1504 Azúa, SD

1504 Yaguana, SD

1508 Villa Caparra, PR

1514 La Habana I, C

1514  Bayamo, C

1514  Baracoa, C

1515 Pto. Príncipe, H

1521 S. Juan Pto. Rico, PR

1525 La Habana II, C

1608 Sta. Fe, USA

1565 San Agustín, USA

1683 Sta. Clara, C

1692 Kingston, J

1698  Pensacola, USA

 

 

1519 Veracruz I (Villa Rica) M.

1521 Cd México, M

1521 Cuernavaca, M

1521 Tlaxcala, M

1521 Oaxaca,   M

1523 Veracruz II (Antigua) M.

1543 Guatemala I (Antigua), G

1524 Oaxaca, M

1524 Quetzaltenago, G

1529 Taxco, M

1531 Puebla, M

1532 Acapulco, M

1535 Pachuca, M

1541 Campeche, M

1542Mérida, M

15431548 Guanajuato M

1554 Tampico, M

1560 Monterrey, M

1563 Durango, M

1586 S.L. Potosí, M

1534 Querétaro, M

1596 Monterrey, M

1600 Veracruz III, M

        (Nva.Veracruz) M

1776 Nueva Guatemala, G

1509 Nombre de Dios, P

1519  Portobelo, P

1532 Piura,  Pu

1532 Jauja, Pu

1534 Quito, Pu

1535 Lima, Pu

1535 Cali, C

1536 Guayaquil, Pu

1535 Trujillo, Pu

1536 Cuzco, Pu

1537 Cuenca, Pu

1537 Callao, Pu

1540 Arequipa, Pu

1540 Buena Ventura, C

 

VIREINATO DE

NUEVA GRANADA 1719

1529  Sta. Marta, C

1529  Maracaibo, V

1527 Coro, V

1533  Cartagena, C

1552  Barquisimeto, V

1589  La Guayra, V

1567  Caracas, V

1643  Cayena, GF

1536 Buenos Aires I, A

1536 Cochabamba, B

1548 La Paz, B

1537 1542 Asunción, U

1544 La Serena, Ch

1544 Valparaíso, Ch

1541 Santiago, Ch

1545 Potosí, A

1551 Concepción, Ch

1552 Valdivia Ch

1562 Mendoza, A

1565 SM. Tucumán, A

1573 Córdoba A

1573 Sta. Fe de Veracruz, A

1580 Buenos Aires II, A

1726 Montevideo. Pa

 

 

Como se ha indicado más arriba, existen  trabajos de diferentes investigadores en los cuales podría apoyarse el acopio de fuentes, terminología, conceptos etc. Algunos investigadores plantean categorías para comprender el urbanismo colonial iberoamericano.

 

Referencias documentales para el estudio del “Urbanismo Colonial”

Jorge E. Hardoy, en su ensayo sobre ciudades iberoamericanas, consideró importante retomar el Catálogo de Planos de Ciudades Iberoamericanas elaborado por Julio González y publicado por el Instituto de Estudio de  Administración Local, en Madrid, España, en 1951. Consta de 351 planos correspondientes a las colonias españolas en América y el resto a Brasil, Canadá, Estados Unidos de América, Filipinas, Jamaica, Islas Malvinas y Bahamas. En concreto, son los siguientes: México, 90 Planos; Cuba 49; Perú, 25; Chile, 25; Argentina, 1; Nicaragua, 3; Ecuador, 8; y otros varios de la República Dominicana y Venezuela. El autor hace una clasificación de las ciudades atendiendo a su localización, organización o jerarquía territorial, de la que resulta una división en diferentes categorías tales como:

                  Centros de Administración

                  Puertos Internacionales

                  Puertos Regionales

                  Centros Mineros

                  Centros Indígenas

                  Centros Agrícolas

                  Presidios

                  Centros Militares de Frontera

                  Centros Religiosos (Misiones), etc.

También se identifican sus tipologías según diversas variantes, tales como la cantidad o localización de plazas y los diseños de trazas o manzanas.

Será interesante someter estos estudios a consideración del Subcomité de Ciudades Históricas  Iberoamericanas que se inicia en este congreso, con el propósito de retomar los aspectos más destacados de los mismos y sentar pautas rigurosas en la metodología de trabajo.

Existen otros estudios de urbanismo colonial que examinan las  influencias de diseño en la ciudad colonial americana desde el punto de vista de su temporalidad y de determinados hechos que, por así decirlo, patentan la peculiaridad del propio diseño a través de la organización espacial urbana  y  los sistemas de trazo.

 

Etapas Evolutivas de la organización territorial en las colonias iberoamericanas

 

Oficialidad del urbanismo colonial

1.      Organización territorial Colombina: Se establece a través de las Capitulaciones de Santa Fe de 1492, y es aceptada por la Corona de los Reyes Católicos. En la práctica, los establecimientos son considerados como “factorías” o centros de extracción.

 2.      Organización urbana Ovandina, de 1502:   Se plantea a través de misiones de colonización

por Fray Nicolás de Ovando, siendo éste el primer gobernador de Santo Domingo y de las misiones colonizadoras de América.

 3.      Plan de Ordenamiento Urbano para las Indias, de 1573:  Emitido por el rey de España Felipe II, fue

avalado por el Consejo de Indias.

 4.      Plan de Reformas Urbanas del siglo XVIII: Rey Carlos III.

 

Descripción breve de los modelos y su aplicación a ciudades iberoamericanas

 

El modelo Colombino y Cortesiano

Se basa en un comercio monopolizado de extracción  a través de la empresa directa entre conquistador y reino. Inicialmente se llevó a cabo en Santo Domingo por Colón y fue repetido por Hernán Cortés, conquistador del Reino Azteca de México,  en Villa Rica de la Vera Cruz  (Veracruz 1) con el afán de efectuar un vínculo comercial de extracción directamente con la Corona.

A/ El modelo Ovandino (Ciudades indianas)

Se basa en la colonización de los territorios conquistados a través de la repartición de tierras, estímulo del mestizaje, elección de alcaldes y mejoramiento de vida por mérito. En adelante, toda tierra que fuera explorada y que tuviera los recursos adecuados para establecerse en ella, podría ser poblada, por capitulación o por comisión. Una vez conquistado el territorio, podía fundarse una ciudad. La Comisión del Campo de 1503 define la libertad de los pobladores indios en las colonias iberoamericanas.

B/ El modelo Ovandino fue empleado por Cortés en Tenochtitlan donde repartió solares para  indígenas  Alonso de García Bravo trazaría la nueva ciudad a cordel sobre la destruida Tenochtitlan (conservando el Templo Mayor) como un modelo del “Castrum”romano, la llamada Retícula de Damero o Cuadrícula, el cual se basaba en los siguientes elementos:

      - Calles rectas y generalmente continuas        

- Manzanas cuadradas o rectangulares

- Plaza Mayor

- Iglesia Mayor, orientada de forma específica y exenta o separada

- Ayuntamiento en Plaza Mayor

Es así como se trazaron Santo Domingo, La Habana, La Antigua Veracruz (Veracruz 2), Campeche, Panamá, Cartagena, Santa Marta, por nombrar ahora las primeras fundaciones. La similitud de sus trazos y de su organización territorial puede observarse claramente en mapas continentales y planos urbanos locales.

 

El modelo de influencia Mendozina

Antonio de Mendoza llega en 1535 como primer Virrey de Nueva España. Sus principales obras urbanísticas fueron las ciudades de México, Puebla, Valladolid y Oaxaca. En estos casos se quiso crear una ciudad ventilada, soleada, con calles anchas para permitir una disposición militar adecuada y edificaciones con una altura no excesiva para asegurar que todas reciban el sol por igual. Mendoza retoma las ideas de Alberti que recomienda buena iluminación, ventilación y soleamiento, lo cual depende  en parte de la orientación  de las ciudades. Con la puesta en práctica de estos preceptos, Mendoza cambia la disposición de México-Tenochtitlan respecto a la distribución originalmente dada por Cortés a este asentamiento. Se trata de una nueva reforma de Tenochtitlan basada en los conceptos renacentistas de  urbanismo imperial sobre la ciudad ideal. De esta forma, el “Castrum” romano, el Damero, que constituyen el sueño utópico de los humanistas de occidente, se materializa en América.

Este notable estadista renacentista, legó el Códice Mendocino, grabado por  el maestro pintor Gualpuyogualcatl entre 1541-1542,  en el cual se  describen, entre otras cosas, los planteamientos de arquitectura y urbanismo, así como aspectos muy diversos de la realidad mexicana.

 

El modelo de Felipe II

El modelo Filipino plantea como principio esencial una óptima selección del lugar para ubicar las poblaciones al disponer que no se debían ocupar tierras con asentamientos de indios para construir ciudades, ya que ello podría traer perjuicios culturales de convivencia.

Este modelo considera como tarea primordial  para construir una ciudad el trazado de la Plaza Mayor a eje y cordel, con definición de las calles,  solares y  cuadras, y con especificación distintiva entre  caminos, calles y carreras principales. Así mismo dispone que de la plaza salgan cuatro calles principales destinadas al comercio.

Las ciudades costeras deben contar con  plazas portuarias o embarcaderos, en una proporción de un largo de ancho y uno y medio de lado. En los lugares cálidos se dispone la construcción de calles angostas para que las edificaciones permitan un rápido sombreado, y en los sitios fríos calles anchas que faciliten la entrada e irradiación de los escasos rayos solares.

Otras medidas se pusieron en práctica en algunas ciudades mexicanas como en la Nueva Veracruz (Veracruz 3) diseñada por Bautista Antonelli en 1590, ciudad de México, Valladolid, Guadalajara, San Luis Potosí, Puebla de los Ángeles, Oaxaca, y en otros lugares como Santiago de Cuba y Santo Domingo, por nombrar algunos de los modelos más regulares.

 

El modelo de Carlos III

Se manifestó como un plan destinado a asegurar que todo asentamiento quedaría instituido conforme a las reglas de la Corona, o sea que, a diferencia del plan Filipino, el repartimiento de tierras ya no se planteaba por conquistadores sino por comisionados reales nombrados por el Visitador. Si el reparto fuera en misiones, se haría con los reverendos padres misioneros.

Las tierras de cultivo se establecerían de 200 varas por 100 varas por ser ésta la dimensión para  cultivar una dotación de una fanega de maíz.

Las casas y zonas de cultivos serían hereditarias pero indivisibles.

Se reguló el aprovechamiento común de agua y pastos para el ganado familiar.

Se beneficiaría con un terreno de cultivo más al que construyera una fuente de abastecimiento de agua para riego.

La organización del territorio colonial de España en América, constituye hoy uno de los legados patrimoniales más significativos e interesantes de Iberoamérica. Pero también es importante destacar cómo la organización regional de los virreinatos generó complejas  redes de comunicación entre los diversos centros comerciales, políticos, o administrativos. Por una parte, se fueron diseñando nuevas rutas de comercio que abrirían brecha a nuevos caminos y, por otra, se retomaron caminos de las antiguas culturas americanas.

El fortalecimiento del urbanismo colonial se debe principalmente al comercio, pero no sólo de carácter local, pues hay que tener en cuenta que la expansión comercial promovida por España al abrir sus mercados al comercio asiático generó nuevas expectativa e infraestructuras de comunicación y defensa en sus caminerías reales, por lo que consideramos importante destacar las rutas terrestres  e interoceánicas.

ITINERARIOS CULTURALES DE COMUNICACIÓN. CAMINERÍAS REALES:

Los Caminos reales  en Nueva España (1535-1810) conectaban centros comerciales, administrativos, o políticos del virreinato. Estos pueden ser sintetizados como los siguientes:

·        La ruta Terminal y de llegada del comercio a España efectuada por el camino real de Veracruz-ciudad de México.

·        La ruta comercial del comercio exterior de España con Indochina se efectuó a través de  Acapulco- México.

·        La ruta de la Plata y el Oro, desde la parte alta de país, Monterrey  y  San Luis Potosí, hasta México

·        Ruta  de mercancías de extracción de materia prima desde la parte alta de la península de Yucatán, a través de ciudad de Mérida- Campeche-Veracruz.

·        La ruta a  Guatemala, de tipo nodal,  unía el estrecho de Panamá con el altiplano central de México. Es  ruta, administrativa hasta Guatemala y comercial hasta Panamá, tenía autonomía administrativa con respecto a la metrópoli, a través de una Capitanía General. La ruta llega hasta la terminal del virreinato, y es punto de convergencia de diversas conexiones con el Virreinato Nueva Granada y un importante paso interoceánico.

·        El patrimonio defensivo construido a través de caminos de comunicación,  y consistente en un sistema de  puentes y fortines, se acrecienta en la parte terminal de la ruta, es decir, en Veracruz.

 

Caminos reales en Nueva Granada y Nueva Castilla “Perú” (1717-1808, con suspensión del virreinato entre 1725-1739, y 1529 respectivamente) Estos territorios desarrollaban su comercio, administración y comunicación a través de tres rutas:

·        Caminerías de la Costa Caribe: Nombre de Dios- Cartagena - Santa Marta- Maracaibo- Coro- La Guayra.

·        Caminerías de la Costa Pacífico Sur: Panamá- Buena Ventura - Cali (Conexión a Bogotá)-Quito-Guayaquil (conexión a Cuenca)-Piura- Trujillo-Callao (conexión a Jauja)-Cuzco- Serena- Valparaíso(conexión a Santiago)- Concepción.

·        Caminería  del Río de la Plata: Lima – Arequipa- Cochabamba- La Paz- Asunción- Buenos Aires.

 

 

LAS RUTAS COMERCIALES INTEROCEÁNICAS:

El  desarrollo económico y demográfico de las Indias creó una enorme demanda de productos europeos. Éste y el  comercio de extracción determinan un trafico trasatlántico desde el siglo XVI y XVIII. Se conciben tres rutas comerciales en este período:

La de llegada comercial de productos españoles a Nueva España y  Nueva Granada.

La Ruta de comercio de extracción de los territorios de ultramar a España

La Ruta de intercambio comercial Acapulco – Indochina y viceversa.

 

La Flota de llegada del comercio español:

·        1° Período (1543-1567): La transatlántica, de  España a  Dominicana, desde donde se divide en tres subrutas terminales, en el mar Caribe y Golfo de México:  Santo Domingo, Veracruz, y Cartagena –Nombre de Dios.

·        2° Período (a partir de 1564): La trasatlántica, de España a las Antillas menores, dividiéndose ahí en rutas receptoras.

·        La  subruta Norte, desde Dominica se distribuye el comercio entre Puerto Rico, Santo Domingo, Santiago de Cuba, y se concluye en Veracruz

·        La subruta Sur, que realiza su distribución comercial a Trinidad, Orlamar, Maracaibo, Santa Marta, Cartagena, Nombre de Dios y Panamá.

 

La Flota Transatlántica de salida comercial,  parte de dos centros comerciales:

·        Ruta del Golfo- Caribe: Puerto de Veracruz- La Habana 

·        Ruta del Caribe:  Portobello –Cartagena – La Habana 

·        Ruta Transatlántica: La Habana – Sevilla, s. XVI, ó Cádiz s. XVIII.

 

Ruta Traspacífica:

Esta ruta transcurría entre Acapulco y las  Indias del Este, hoy conocidas como Indonesia, cuyo principal centro comercial terminal y administrativo será Filipinas, llamada así en honor al rey español Felipe II. Durante 250 años (1567- 1811) diversos galeones españoles realizaron esta ruta navegando por el Pacífico contra viento y marea, destacando en algunos casos hundimientos por tempestad. Entre éstos, uno de los casos más conocidos es el del galeón Ntra. Sra. de la Concepción,  hundido en las islas Marianas en 1638,  pecio del que se ha rescatado uno de  los tesoros históricos más notables de la arqueología subacuática. La ruta del galeón de Manila,  Filipinas -Acapulco –Veracruz- España será modificada al independizarse México de España en la primera década del XIX. La travesía se seguirá haciendo, pero ya directamente desde España a Filipinas, hasta la independencia de éste país en 1898.

PATRIMONIO FORTIFICADO

La defensa de la extensa red de ciudades coloniales plantea la necesidad de su fortificación, ya sea mediante el sistema de ciudades fortificadas o a través de ciudadelas exentas. La protección de estos complejos urbanos se plantea principalmente como un complemento de los centros comerciales portuarios y sus litorales, así como de sus caminerías. En la construcción de la fortificación iberoamericana inciden varios motivos: por una parte, la defensa frente a los guerreros americanos indígenas y, por otra,  la incidencia de otras potencias europeas que, movidos por su oposición al comercio monopolizado de España con sus colonias y las políticas de intercambio, llevaron a cabo diversas actividades ilícitas, como el contrabando, la piratería y las actuaciones de los bucaneros. Esto se dio por parte de ingleses, franceses y holandeses que, posteriormente, se convertirían en corsarios, apoyados por las correspondientes patentes de Corso, las cuales fueron otorgadas principalmente por la corona Inglesa.

La continua evolución de la bala metálica de pólvora será la causa de las transformaciones y reformas en diversas fortalezas y de la integración de la fortificación menor  durante el proceso de organización territorial de los virreinatos de América.

En el siglo XVII se encontraban construidas o en proceso de construcción las primeras fortificaciones de las principales ciudades, pero el espíritu de libertad de las colonias motivó la demolición de algunas estructuras defensivas en el siglo XIX, motivo por el cual algunos sistemas defensivos están incompletos.

Describiré el patrimonio fortificado organizándolo por ciudades amuralladas o fortificadas y sistemas defensivos, los cuales describirían un conjunto de fortificaciones que custodiaban un territorio regional.

 

CIUDADES FORTIFICADAS

  • Plan de Defensa de 1590: San Juan de Puerto Rico, Santo Domingo y La Habana; Cartagena, 1579-1688; Panamá - Portobelo y Veracruz, 1663-1786; San Cristóbal, 1730; Campeche, 1686-1704. Etc.

Son numerosas las plazas fuertes y fortificaciones Americanas inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNECO. Entre otras,  Cartagena de Indias, La Habana, San Juan de Puerto Rico, Portobelo y Campeche.

 

FORTIFICACIONES Y SISTEMAS DEFENSIVOS

Los sistemas defensivos se componen de fortificaciones permanentes y baterías de costa o rivera.

 

Estructura defensiva de Nueva España:

·     Sistema defensivo de Veracruz: Fuerte de Villa Rica, Fuerte de San Juan de Ulúa; Fuerte de San Carlos, Perote; Baluarte de Santiago de la Ciudad Fortificada de Veracruz, Baterías de Mocambo,  Antón Lizardo, Santa Teresa, Alvarado; Atalayas de Plan del Río, de Medellín; Atalaya de Paso del Macho, Fortín de Orizaba.

  • Sistema Defensivo de Campeche: Ciudad Fortificada de San Francisco; Baterías Costeras: San Miguel, San Luis, San José, San Matías, San Antonio, Sisal. Litoral de Campeche. Almacén de pólvora.
  • Sistema Defensivo de Bacalar, Quintana Roo: Fuerte de San Felipe de Bacalar; Sistema defensivo de rivera con Belice, tres Baterías.
  • Fortificaciones Abaluartadas: de San Diego, en Acapulco; San Carlos de Perote; Loreto y Guadalupe, en Puebla.

·       Sistema defensivo de Portobelo: Hornabeque y baterías de costa.

 

Estructura defensiva de Nueva Granada:

  • Sistema Defensivo Colombiano: Plaza  Fortificada de Cartagena de Indias; Baluarte de San Ignacio, en Cartagena; Fortaleza de San Felipe de Barajas; Fuerte de San Fernando.

·     Sistema Defensivo Venezolano: Fuerte de Santiago de Araya Cubana; Fuerte de San Antonio de la Eminencia; Cerro Colorado; Cumaná, Fuerte de San Carlos de la Barra; Maracaibo; Fuerte de San Felipe, Puerto Cabello.

 

Sistema Defensivo de América Central:

Además de Portobelo, Fuerte Real de San Felipe, de Omoa, en Honduras; Fuerte de San Juan, en Guatemala.

 

Sistema defensivo de Chile:

Fortaleza de San Luis; Fuerte de San José de Alcudia; Fuerte de  Reina Luisa; Fuerte de Amargos; Fuerte de Niebla; Fuerte del Corral; Fuerte de Mancera; Fuerte de San Francisco de Baides; Torreón  Los Canelos; Torreón Picarte; Camino Real de Valdivia Chacao – Imperial

 

Sistema defensivo de La Plata:

En Argentina, San Felipe; cimientos de la Casa Rosada, en  Buenos Aires.

En Uruguay: En Montevideo, el Fuerte de San Felipe y la Puerta de Plaza fuerte.

Capitanías Generales Insulares y Peninsulares.

 

Sistema defensivo de Cuba:

Fuerte de La Fuerza; Hab. Fortaleza Los Tres Reyes del Morro; Castillo del Príncipe; Plaza Fortificada de La Habana; Fuerte de San Salvador de Punta; Fuerte No. 1;  Hab. del Este; Fortaleza de San Carlos de la Cabaña; Polvorín de San Antonio; Hornabeque de San Diego; Fortaleza de Santiago del Morro; Santiago de Cuba.

 

Sistema defensivo de Santo Domingo:

Ciudadela; Santo Domingo; Fortaleza de Santo; Fuerte de Santa Bárbara; Fuerte de San José; Fuerte de la Concepción; Puerta de la Misericordia; Puerta del Conde.

 

Sistema defensivo de Puerto Rico:

Plaza fuerte de San Juan; Fuerte de San Felipe del Morro; Fuerte del Pastelillo; Puertas; Murallas.

 

Sistema defensivo de Florida y baja Florida:

Fuerte de San Marcos, en San Agustín, y  sistema defensivo de Florida del Este (hoy Louisiana), en la  rivera del Mississippi  (6 fortificaciones)

La tarea de replantear un  estudio de nuestro patrimonio urbano fortificado y de caminerías se ha debatido en congresos del CIIC de ICOMOS. Solo me resta la propuesta de hacer un planteamiento de estudio de cada uno de los sistemas. Me aventuro a proponer un método de análisis  en cuatro etapas, las cuales se describen a continuación:

 

PRIMERA ETAPA: Recopilación y Catalogación

Catálogo de Ciudades Iberoamericanas

 

1. Nombre original de la ciudad (Bajo cédula)

2. Nombre de la ciudad actual.

3. Estado, Departamento o Provincia.

4. País Actual.

5. Año de Fundación y Urbanización.

6. Reubicación.

 

Catálogo de  mapas urbanos históricos de ciudades iberoamericanas

1. Clave del catálogo de ciudades iberoamericanas.

2. Nombre de la ciudad.

3. Autor (delineador o dibujante)

4. Autor del proyecto urbano especificando ocupación.

5. Año del dibujo.

6. Fuente o archivo en custodia.

7.Etapa de desarrollo urbano.

 

Plano urbano de ciudades iberoamericanas actualizado (preferentemente digitalizado)

 

Referentes urbanos históricos

Tratados.

Códices.

Reglamentos y Ordenamientos.

 

SEGUNDA ETAPA: Análisis

Cronología de ciudades iberoamericanas

                  1° Período 1492-1502

                  2° Período 1502-1573

                  3° Período 1573-1810

Análisis de crecimiento de  la traza urbana (5 etapas, 1 por siglo)

1. Delimitación de la ciudad histórica en las actuales manchas urbanas latinoamericanas.

2. Representación gráfica de la traza urbana y su disposición espacial.

3. Análisis de influencias de tipologías de trazas.

4. Análisis de distribución urbana del equipamiento urbano colonial (religioso, civil, salud, espacio publico)

 

TERCERA ETAPA: Cátedra

Difusión y cátedra.

Publicación gráfica por equipos (digitalizada)

Exhibición de medios digitales (accesibles y standard)

Cátedra propuesta a universidades de arquitectura y patrimonio cultural.

 

 

www.esicomos.org