PATRIMONIO
INTANGIBLE V/S PATRIMONIO INASIBLE.
ANÁLISIS
DE LA SUSTENTABILIDAD DEL SISTEMA PATRIMONIAL URBANO DE VALPARAÍSO EN EL
CONTEXTO DE SU POSTULACIÓN A LA LISTA DE PATRIMONIO MUNDIAL.
José
de Nordenflycht Concha
(Chile)
1.
Reinicializar los títulos.
Las Ciudades Históricas
Iberoamericanas a la luz de la doctrina internacional de la conservación,
cuestión de la cual debemos hacernos responsables según nuestros
anfitriones, expresa el deseo manifiesto de que la palabra Ciudad anteceda a la palabra Doctrina,
como se lee en el título del presente seminario. Esto nos parece de suma
pertinencia dado el momento actual por el cual pasa la ciudad de Valparaíso,
que se ha venido a convertir en el centro de interesantes expectativas
patrimoniales, expresadas en planes y proyectos
de distinto origen y escala.
Sin
embargo, y desde un fraternal disenso debemos para nuestro caso modificar
previamente el título de este encuentro, resetearlo para los propósitos
de la instalación del debate desde un marco conceptual apropiado para ser
responsables, con esa misma ciudad que antecede a la doctrina. Reinicializar
los títulos, entonces, sería una operación permanente de
retroalimentación de la gestión, de monitoreo y control, para
cumplir con los objetivos trazados y a la vez alimentarlos con la producción
de la inteligencia regional y la participación ciudadana. Por esto
proponemos reinicializar los títulos en tres niveles:
1.
Volver a iniciar el debate sobre el
título que la pretensión de los administradores del territorio local
y el gobierno central de Chile le han impuesto a la ciudad de Valparaíso.
2.
Volver a iniciar la comprensión y operación concertada sobre los títulos de dominio del territorio de la ciudad de Valparaíso,
cuestión compleja desde la gestión que debe reconocerse cruzada por la
licuefacción activada desde el omnisciente y solipsista capitalismo
avanzado.
3.
Y, desde luego, lo que nos compete a nosotros como parte del cuerpo
académico local en el contexto de esta reunión con colegas de toda
Iberoamérica, a saber: volver a iniciar el fomento de una masa crítica
que participe informadamente de los procesos para iniciar la titulación
de este texto, a saber: Patrimonio Intangible v/s Patrimonio Inasible.
2.
Licuefacción del sistema patrimonial urbano en Chile.
En
Chile la legislación activada sobre el sistema patrimonial urbano
reconoce dos situaciones: la primera se adscribe a la ley 17.288 de
Monumentos Nacionales (1970) que sanciona los Monumentos Nacionales
(edificios aislados) y Zonas Típicas (noción bastante ambigua que
incluye desde una calle hasta un poblado rural completo). La segunda se
adscribe al artículo 60 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones
que reconoce las Zonas de Conservación (que en la práctica son áreas
duras muy acotadas, con tantas restricciones como infracciones). Este
panorama legal se combina con un hecho histórico objetivo, cual es
la liberalización del uso del suelo desde 1975 vigente hasta hoy,
que convierte al suelo urbano en un bien transable en el mercado con muy
pocas excepciones (las de las leyes anteriores) que en la práctica son
reducidas a su mínima expresión espacial por ser consideradas un obstáculo
al desarrollo inmobiliario.
Claramente
la noción de Centro Histórico no existe en la teoría, ni en los corpus
legales, ni menos en la práctica urbana, sólo existen en las
investigaciones científicas que han dado lugar a acciones concertadas muy
aisladas que intentan promover la idea de que el patrimonio es la base del
desarrollo, pero todavía de manera emergente y marginal a la omnipotencia
del mercado y la ausencia parcial del Estado en este tema, por lo que no
hay un catastro de estas situaciones por la sencilla razón de que se
están introduciendo desde los últimos diez años en la formulación
de los planes de desarrollo y planes reguladores comunales. En el actual
Gobierno, la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas
recién está planteando sistemáticamente el catastro por regiones de
preexistencias urbanas y rurales, pero de intervenciones sólo se han
realizado unas pocas producto de las necesidades del Estado por
refuncionalizar algunos edificios aislados y valorizar otros tantos,
promovidos intensamente en campañas mediáticas.
En
este contexto la ciudad de Valparaíso sólo contiene tres áreas
declaradas Zonas Típicas que están separadas entre sí; por lo que todo
opera en el sentido de las fuerzas del mercado, cuestión muy problemática
y conflictiva para el desarrollo de acciones que propendan en tal sentido.
De hecho el municipio de Valparaíso construye y legitima una ordenanza
municipal que reconoce Zonas de Conservación Históricas, que a la manera
de un seccional del actual Plan Regulador Urbano, intenta unificar las áreas
de patrimoniales identificadas en la tipología de Zona Típica.
En
síntesis lo que el arquitecto Alejandro Zaera Polo califica como licuefacción
de la ciudad de capitalismo avanzado, se replica en el contexto
chileno con una preocupante rapidez, desestimando los elementos
pertenecientes al sistema patrimonial no renovables a favor de los
elementos propios de la lógica de reproducción del capital que encuentra
en el suelo urbano uno de sus insumos más rentables, no sólo depredando
al corto plazo situaciones específicas, sino que configurando un
escenario de insustentabilidad
con respecto al futuro de nuestras las ciudades.
3.
Doctrina internacional e inteligencia regional: hacia la redefinición
de un anhelo y la implementación de un programa.
En
este contexto nacional se conjura la idea de los administradores del
territorio local de postular a Valparaíso para que integre la Lista de
Patrimonio Mundial, proyecto peregrino en ese inicio que tuvo un formal
apoyo político local, un compromiso de actores científicos y técnicos
(no especialistas en patrimonio urbano) y sectores de las fuerzas vivas de
la ciudadanía relacionados con el sector terciario asociado al turismo.
Una vez que el municipio logra dar forma a un primer esbozo en tal
sentido, el apoyo del Gobierno central es lo suficientemente débil como
para que en el año 2000 se suspenda la postulación de Valparaíso para
ese año, reprogramándola para el año
2003. En ese escenario el gobierno central a través de sus órganos técnicos
asesores, como el Consejo Nacional de Monumentos, da cuenta de un
ambicioso proyecto de preinventario de tipologías patrimoniales diversas
para su postulación a la Lista de patrimonio Mundial[1],
que se legitimaba en dos “éxitos”, a saber: la inclusión en la Lista
de patrimonio Mundial del Sitio Arqueológico de la Isla de Pascua (1995)
y la del sistema de inmuebles monumentales religiosos de la Isla de Chiloé
(2000).
En
este contexto, Valparaíso es la única en Chile que podría reconocerse
en la categoría de Centro Histórico, pero que a diferencia de los otros
Centros Históricos Iberoamericanos incluidos en la Lista de Patrimonio
Mundial no se caracteriza por la vigencia de preexistencias del período
Precolombino y Colonial; sino que más bien se caracteriza por la
presencia de patrimonio arquitectónico de contexto y monumental de
finales del siglo XIX y principios del siglo XX asociado a una presencia
significativa de patrimonio industrial del mismo período, estando ambas
características cruzadas transversalmente por una configuración
geomorfológica singular, una red de elementos patrimoniales intangibles
de alta pregnancia y diseminación social a nivel nacional e
internacional. En definitivas condiciones que la hacen coincidir con la
denominación de Paisaje Cultural en Transformación, consignada en la guía
operativa del Comité de Patrimonio Mundial.
Lo
inicial entonces sería despejar ciertas interrogantes sobre el mapa
conceptual que supone un concepto emergente como Patrimonio Intangible y
luego diagramar las posibilidades de su aplicación en el contexto de la
gestión para la planificación urbana, ya que éste hasta el momento no
ha sido considerado.
Aquí
Patrimonio Intangible no es sinónimo de Patrimonio Inasible, más bien
todo lo contrario, de ahí que en la invocación del título de esta breve
nota los contraponga violentamente con un versus
entre medio.
Esto
porque es necesario reconocer que las áreas de densidad patrimonial, en
donde se manifiesta la preexistencia de manera más continua y homogénea,
son piezas únicas del sistema urbanístico, cuya importancia no se
corresponde con su extensión, población o productividad económica y que
constituye uno de los elementos más frágiles. Por todo ello es
imprescindible reconocer y aceptar que el desarrollo del sistema
patrimonial ya no puede desconocer las variables intangibles, porque la
conservación de los Centros Históricos exige un esfuerzo proactivo
que se materialice en gestión de administración territorial informada y
coherente con las demandas de la transformación material y conceptual del
sistema patrimonial, en una operación que demanda inversiones publicas
directas en esos aspectos de manera complementaria, para que las señales
a los privados reinviertan su actual comportamiento y el destino de la
ciudad no sea manejado aleatoria e impunemente por el mercadeo de las
empresas que pintan en sus avisos demoliendo
se construye futuro.
Documentos
Disponibles
NORDENFLYCHT,
José de: “Patrimonio Intangible
v/s Patrimonio Inasible”. Ponencia presentada al II
Seminario de Gestión y Patrimonio, organizado por la Unidad Técnica
del Patrimonio de la Ilustre Municipalidad de Valparaíso, Biblioteca Pública
Santiago Severín, Valparaíso, 24 de Mayo de 2001.
NORDENFLYCHT,
José de: “Merecer
más de un Día del Patrimonio.”, publicado en la página editorial
del diario “El Mercurio de Valparaíso”, Valparaíso, domingo 28 de
mayo de 2000.
NORDENFLYCHT,
José de: “ICOMOS-Chile y la postulación de Valparaíso a la Lista de Patrimonio
Mundial.”, publicado en la página editorial del diario “El
mercurio de Valparaíso!, Valparaíso, domingo 9 de enero de 2000.
NORDENFLYCHT,
José de: “Tesis de Córdoba.”, texto leído con ocasión de la clausura
plenaria del encuentro del ICOMOS MERCOSUR El
Buen Uso del Patrimonio, convocado por el Comité nacional Argentino
de ICOMOS, Córdoba 19, 20 y 21 de noviembre de 1998.
NORDENFLYCHT,
José de: “Valparaíso 1988-1998:
Interrupciones, Irrupciones e Intervenciones”, texto leído con
ocasión de la clausura plenaria del encuentro del ICOMOS MERCOSUR El Buen
Uso del Patrimonio, convocado por el Comité nacional Argentino de ICOMOS,
Córdoba 19, 20 y 21 de noviembre de 1998.
NORDENFLYCHT,
José de: “Autenticidad e Identidad.” Texto de la propuesta de ICOMOS-Chile a
la Reunión de ICOMOS-Cono Sur, Brasilia, 5 al 8 de diciembre de 1995.
NORDENFLYCHT,
José de et alt.: “Modelo
de gestión apropiado para el patrimonio urbano de Valparaíso”. en
“Resúmenes de las V Jornadas de Restauración Monumental y Preservación
Arquitectónica y Urbana. Tercer Encuentro de Especialistas Americanos”,
organizadas por la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Valparaíso,
octubre 1995.
NORDENFLYCHT, José de et alt. “Un modelo de participación
ciudadana en la defensa del patrimonio urbano amenazado: el caso de
Edificio Cousiño, Valparaíso-Chile.”, en actas del “Seminario
Desarrollo Soportable: Medio Ambiente, Arquitectura y Economía”,
realizado en el Centro para la Formación del Desarrollo del Instituto de
Cooperación Iberoamericano, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 28 de
noviembre al 3 de diciembre de 1994.
[1]
El
Estado de Chile definió en el año 1998 una Lista tentativa con 18
propiedades o conjunto de propiedades, que serán presentadas
sucesivamente a la Postulación como Sitios de Patrimonio Mundial. De
las cuales su tipología es :
Monumentos
Arquitectónicos: 5, Conjuntos Vernaculares: 1 , Sitios Arqueológicos
: 6, Patrimonio Industrial: 3,
Patrimonio Urbano (Zonas Típicas): La Calle Baquedano (Iquique) y
Valparaíso (zonas típicas y área de conservación histórica.
Fuente www.monumentos.cl
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