Bam, destruida por un fuerte terremoto

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Un poderoso terremoto sacudió este viernes día 26 de diciembre el sudeste de Irán y provocó numerosas víctimas, según informó la radio estatal del país.  El movimiento sísmico, de una magnitud de 6,3 grados en la escala de Richter, tuvo su epicentro en la ciudad de Bam, provincia de Kerman, conocida por su valioso patrimonio histórico-artístico, y fundamentalmente por su ciudadela; siendo, además, uno de los recursos turísticos principales de ese país de oriente medio. El barrio histórico de Bam quedó pues totalmente destruido. La radio local citó al gobernador de la región, Mohammad Ali Karimi. afirmando que hay gran cantidad muertos. En varias poblaciones de Kerman permanecen cortadas las comunicaciones. Los trabajadores de rescate están tratando de llegar a la zona. El terremoto se registró a las 05:28 -hora local- (01:58 GMT), según el Centro de Geofísica de la Universidad de Teherán. Una lamentable pérdida y una desgracia para su población.

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Solamente a modo de muestra, algún botón periodístico sobre el significado de la destrucción de Bam.  Bajo el  título de "Bam, el último destino turístico de Persia", se podía leer en El Mundo, lo siguiente:

"Después de muchos siglos de decadencia, en las últimas décadas, la ciudad histórica de Arg-Bam estaba asistiendo a un nuevo resurgimiento gracias a su encanto como destino turístico. La ciudadela había sido abandonada en el siglo XIX, convirtiéndose desde entonces en el refugio ideal para contrabandistas y personas que vivían al margen de la ley. Pero de unos años a esta parte se estaba haciendo un esfuerzo por desalojarla y reconstruir sus valiosos edificios históricos para así llamar la atención del turismo internacional. Bam y su ciudadela histórica, Arg-e-Bam, estaban incluidas en los principales circuitos turísticos que recorrían Irán, siempre diseñados por las autoridades del país. Y aunque los turistas son muy escasos desde que comenzase la guerra en Afganistán, y aún más escasos desde que comenzaron los ataques sobre Irak, Irán estaba haciendo un gran esfuerzo por seguir llamando la atención de los viajeros sobre sus encantos. La ciudad de Bam tiene una larga historia vinculada a la Ruta de la Seda. La prosperidad del camino y su posición estratégica, muy cercana a Pakistán, hizo de ella un lugar extraordinariamente rico, que manifestaba su opulencia en fantásticos edificios. Muchos de ellos fueron destruidos a lo largo de los siglos, y buena parte de las edificaciones que se conocían en la actualidad databan de las reconstrucciones más recientes, llevadas a cabo por los safávidas entre 1502 y 1722. Como emplazamiento de frontera, la ciudadela estaba protegida por un triple anillo defensivo, y en su interior se albergaban mezquitas, mansiones, un bazar, un caravanserai (posada donde descansaban las caravanas tras las duras jornadas de viaje) y un barrio residencial con plazas y callejas que en tiempos dio cobijo a la mayoría de la población del lugar. En el punto culminante de la fortificación se encontraban diversas dependencias militares y el palacio de las Cuatro Estaciones, lugar donde residía la elite del acuartelamiento. La ciudadela fue abandonada por sus habitantes por primera vez en 1722, tras su invasión por los afganos, y volvió a quedar deshabitada en 1810, cuando fue saqueada por guerreros procedentes de Shiraz. A partir de aquel momento, la ciudadela o Arg-e-Bam quedó prácticamente desierta, trasladándose sus habitantes a la Bam moderna. Por su proximidad a la capital de la provincia, Kerman, la mayor parte de los turistas que visitaban Bam pernoctaban en esta última ciudad. De hecho, apenas existía una infraestructura turística en la ciudad arrasada por el terremoto. Así lo pudo comprobar el pasado mes de noviembre un grupo de viajeros que se desplazó a Irán en un recorrido organizado por la Sociedad Geográfica Española. En las dos semanas que duró su estancia en el país, no coincidieron con ningún otro grupo, sino con algunos turistas aislados con los que se fueron encontrando una y otra vez en distintos lugares del país. "Tuvimos el país para nosotros solos", reconoce Lola Escudero, que formaba parte del grupo. "Los mismos iraníes confesaban que eran muy pocos los turistas que se animaban a viajar a un país cercado por dos guerras", explica.  A otra viajera, la escritora Rosa Regàs, le llamó la atención un cartel en la entrada de Bam que tras el devastador terremoto cobra un significado especial. Decía: "Habéis visto muchas ciudades y países, habéis conocido muchas civilizaciones que han muerto una tras otra porque no han cumplido las promesas que hicieron a Alá".

 

Y el diario madrileño ABC, publicaba a este propósito bajo el título de El terremoto ha destruido casi por completo la ciudadela de Bam, de 2.000 años de antigüedad", la siguiente información:

"El terremoto de 6,3 grados en la escala de Richter que sacudió esta madrugada la ciudad iraní de Bam (sureste) destruyó casi por completo la ciudadela de la localidad, una de las maravillas del patrimonio cultural de Irán y cuya edad se estima en unos 2.000 años. De 300 metros de largo y 200 metros de ancho, era la mayor construcción en tierra del planeta y una de las raras ciudades antiguas de Irán todavía intactas cuyas murallas de protección, casas y torres, permanecían en pie. La ciudadela se encuentra dentro de la ciudad vieja de Bam, de una superficie de 200 kilómetros cuadrados, junto a la ciudad nueva que lleva el mismo nombre. Es el mejor ejemplo de las construcciones urbanas del Irán antiguo y muestra perfectamente el arte arquitectónico de los iraníes antes del período islámico. En los últimos años se lanzó un importante programa de restauración y una parte de la ciduad vieja y de la ciudadela fueron restaurados con éxito, según numerosos visitantes. Esta impresionante ciudadela dotada de 28 torres de observación se encuentra sobre un promontorio rocoso de 60 metros de altura. La ciudadela parecía un castillo medieval europeo, pero contrariamente a las construcciones de Europa, que son de piedra, había sido fabricada con tierra y ladrillos de arcilla. Estaba compuesta de cuatro partes diferentes. La ciudadela tenía dos grandes torres distantes entre sí unos 40 metros, construidas en la época safávida, hace unos cinco siglos. Poseía cuatro murallas en el sector sur. La primera muralla tenía una altura de 18 metros, y estaba destinada a proteger a los habitantes de los bandidos. La ciudadela tenía dos edificios llamados "Chahar Fasl" (cuatro estaciones) y la "Casa de los señores", reservadas a los gobernadores de la época. Hasta hace unos 80 años, esos dos edificios estaban
ocupados por los responsables locales del Ejército y la gendarmería. La arquitectura de Bam era muy apreciada y numerosos turistas viajaban a esta ciudad para visitar la ciudadela.  Sin embargo, Bam y su región, situadas en el desierto de Dasht e Kavir, no son muy hospitalarias. En los últimos años, varios turistas extranjeros fueron secuestrados en la zona por narcotraficantes, que transportan a través del desierto la droga procedente de Afganistán hacia Europa y los países árabes."


Bam, antes del terremoto

Bam, después del terremoto