SEGUNDO SEMINARIO: VALENCIA

Criterios y Metodología de Conservación (Celebrado en Valencia, los días 31 de mayo, 1 y 2 de junio de 2001)


1. El tratamiento integral del patrimonio, el territorio y el paisaje como recursos interdependientes y complementarios. Consideraciones específicas sobre la ciudad de Valencia y su entorno

1. Los recursos patrimoniales están íntimamente relacionados con otros valores y recursos del territorio del cual forman parte. El patrimonio debe ser conservado y potenciado dentro de su contexto, no como un bien o una serie de bienes aislados. Se trata de una tarea que requiere muchas y muy complejas aproximaciones y la actuación de equipos transdisciplinares.

2. La tierra y el agua, dos elementos básicos de la supervivencia humana y de la civilización europea y de otros lugares del mundo, han de ser cuidados con todo su patrimonio cultural, el cual incluye las técnicas y el uso de los materiales tradicionales. Destruir o trastocar irreversiblemente el uso sensato de esos elementos tradicionales que son la tierra y el agua (lo cual puede observarse en lugares como la Huerta valenciana, Almería y el Algarve) contribuye a erradicar el “saber hacer” histórico de las manos del hombre.

3. La ciudad no puede ser tratada aisladamente, sino dentro del paisaje cultural que forma con su entorno. En el caso específico de Valencia, la falta de una política integral y de una ordenación racional y equilibrada del territorio está provocando la destrucción de la Huerta que se ve invadida por el crecimiento de la ciudad sobre la misma con la consiguiente especulación, encarecimiento de los terrenos y cambio irreversible de su uso sustantivo y tradicional. Esto supone un desequilibrio tanto ecológico como económico y cultural. La cultura, la economía y la historia de Valencia están íntimamente asociadas a su huerta. Resultaría necesario invertir el sentido de ese avance y dirigirlo hacia otros terrenos de secano. Para ello, sería preciso solucionar también los problemas de accesibilidad y movilidad a los que se hace referencia más abajo.

4. El proyecto de ampliación del puerto de Valencia puede aumentar notablemente esta tendencia destructiva, por lo que sería necesario que incluyera medidas eficaces para evitarlo.

5. La conservación del paisaje cultural de Valencia debe incluir la recuperación de algunos elementos históricos significativos amenazados de desaparición como determinados exponentes de las tradicionales estructuras de riegos de la Huerta (acequias, compuertas, caminos, puentes, pozos, etc.), además de edificios y espacios  característicos de su arquitectura popular.

6. Teniendo en cuenta por una parte la actual normativa del Suelo, así como la relativa al Patrimonio Cultural y, por otra, los factores especulativos y la pujanza del sector de la construcción, se hace evidente que en Valencia y otras muchas poblaciones de esta Comunidad Autónoma la presión urbanística tiene una fuerza mayor y un ritmo más rápido que la dinámica de la protección del patrimonio. En las actuales circunstancias, no solo una adecuada normativa, sino la voluntad política de desvelar los factores económicos que puedan contribuir a hacer rentable el patrimonio resultan elementos clave para la conservación del mismo. Es preciso que las autoridades públicas y los responsables de la enseñanza fomenten la conciencia de que el patrimonio constituye, a medio y largo plazo, una fuente de riqueza, un importante factor de desarrollo, y también un valor social como testimonio de la identidad cultural y la evolución histórica de una determinada sociedad.

7. Desde el punto de vista de la planificación del territorio y la deseable integración de medidas para trazar una política global y coherente de desarrollo sostenible, la actual Ley del Suelo de la Comunidad Autónoma de Valencia plantea un problema grave consistente en que tal planificación la deciden las empresas promotoras. De esta forma, cualquiera puede tomar iniciativas pero, en cambio y a la postre, no es el Ayuntamiento el que toma las decisiones. Este hecho crea un inconveniente muy serio para llevar a cabo cualquier plan objetivo y racional de utilización y gestión de los recursos naturales y culturales, así como para la dotación de servicios e infraestructuras.

8. Otro problema grave observado en la ciudad de Valencia es el que plantean las grandes vías de acceso que, en consonancia con lo constatado en los apartados anteriores, no está bien solucionado ni planificado. A este problema de accesibilidad  que afecta a la ciudad  e incide en el centro histórico, se une una secuela de dificultades relacionadas con la movilidad dentro del mismo. Ambos aspectos deberían abordarse dentro de una planificación conjunta en los términos apuntados en los apartados anteriores.

9. Existen ejemplos concretos dentro del centro histórico en los que la conservación de edificios del siglo XIX y primera parte del XX parece positiva. Muchos palacios y buenos edificios han sido conservados y restaurados y existen planes para continuar este esfuerzo. Hay, sin embargo, actuaciones que desmerecen esa opinión positiva, como es, entre otras, la llevada a cabo en el Palacio de las Cortes valencianas que resulta discutible desde el punto de vista del respeto a la autenticidad. Resulta también muy preocupante el fenómeno de la práctica del “fachadismo” que ha empezado a incidir muy peligrosamente en el centro histórico y ofrece ya bastantes ejemplos muy negativos.

10. Otro problema que afecta a muchas calles del centro histórico la constituyen los ruidos y los desperdicios que se almacena en las mismas, muchas veces como consecuencia del comportamiento incivilizado de las masas de jóvenes durante sus diversiones nocturnas. Tampoco hay que olvidar que las licencias de apertura de los locales que producen ruidos molestos y atraen a este sector de la población las da el propio Ayuntamiento, cuya permisividad ante el comportamiento insolidario (e incluso vandálico) de estos jóvenes con los habitantes de esos barrios debe ser seriamente denunciada. Igualmente debe exigírsele que controle contundentemente la contaminación acústica de algunos vehículos de motor, especialmente las motocicletas.

11. Un problema añadido a las dificultades de conservación del patrimonio de la ciudad de Valencia son las modificaciones puntuales que se realizan al planeamiento, las cuales se producen con frecuencia en detrimento de los bienes patrimoniales. Uno de los casos que merece la reprobación de ICOMOS España y de la mayoría de los participantes en este seminario es un proyecto del Ayuntamiento consistente en prolongar una de las grandes avenidas urbanas hasta la franja costera, atravesando por en medio el barrio del Cabañal, conjunto modernista de sabor popular y gran personalidad que se hallaba protegido como bien cultural por la normativa vigente, y que quedará destruido.

12. En cuanto a La Lonja, inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, se considera imprescindible y urgente que las autoridades responsables pongan en marcha un Plan Director y que se dote al edificio de un arquitecto conservador que cuente con un equipo pluridisciplinar, así como que se proceda de inmediato a delimitar un área de protección en su entorno, ya que carece de la preceptiva  zona de respeto (“zona tampón” según la nomenclatura de la UNESCO). Deberá así mismo señalarse con precisión el nivel de protección de dicho entorno y procederse a su limpieza y adecuación dentro de un programa de rehabilitación integrada de los espacios públicos y los edificios circundantes, los cuales poseen un valor histórico y ambiental. Existiendo noticias sobre la posible existencia de termitas, así como sobre la falta de un informe riguroso que despeje esta incertidumbre, se requiere igualmente a dichas autoridades para que encarguen un inmediato análisis de la situación a expertos altamente cualificados y, en su caso, adopten la solución pertinente. Resulta también muy negativa la falta de un centro de acogida e información idónea para los visitantes, así como de personal cualificado y la ausencia de una adecuada señalización. ICOMOS insta también a las autoridades responsables a paliar urgentemente estas deficiencias. Todo ello en aplicación de la Convención del Patrimonio Mundial de 1972 y de los instrumentos que la desarrollan. En los aspectos de conservación, es también observable la falta de un mantenimiento adecuado de las maderas de los huecos de la fachada.

13. Respecto a la Plaza Redonda, recinto circular con un gran encanto, en cuyo centro se conserva un mercado con antiguos comercios de mercería, bordados, utensilios y material de labores manuales, etc., se considera oportuno aconsejar que se haga un plan para restaurar dicho mercado, así como el conjunto de edificios que circundan este espacio prestando a la plaza una singular armonía y un innegable valor ambiental y estético. Dicho programa debería incluir no sólo la restauración de las fachadas, sino las necesarias subvenciones o créditos que hagan posible y atractiva la rehabilitación de las viviendas.

14. En la Ciudad de las Artes y las Ciencias es estimable la obra del arquitecto Calatrava y la funcionalidad de los espacios. Son de reconocer las dosis de originalidad que, dentro del panorama conceptual y práctico de nuestros días, significa esta aproximación más singularizada a la ingeniería de la construcción y a la utilización de los nuevos inmuebles como espacios de uso arquitectónico. También se aprecia la aparente  inspiración de algunos elementos de esta obra en la arquitectura del hierro de fines del siglo XIX, como determinadas estaciones ferroviarias, y ciertas  concomitancias, especialmente de índole decorativa, con el camino abierto por el genio artístico de Gaudí. La ubicación, a las afueras de Valencia, se considera idónea en tanto no ha supuesto una destrucción ni agresión para el centro histórico. Preocupa seriamente, sin embargo, que ésta pueda contribuir a fomentar la creciente ocupación inmobiliaria de la rica huerta valenciana, cuyo alarmante avance es perceptible desde la terraza del edificio, atrayendo aún más a la presión especulativa.

15. La antigua fábrica de cerámica “La Ceramo” une a su valor histórico documental para la región, el hecho de constituir un elemento representativo del patrimonio tradicional de uno de los pueblos que hoy en día se hallan ya unidos al casco de Valencia, sin solución de continuidad. Estos exponentes simbolizan, para los habitantes de esos pueblos, los últimos vestigios del patrimonio inmueble representativo de su identidad. La fábrica, aunque ya desmantelada de su utillaje, aún conserva el edificio principal y el solar que ocupó, sobre los cuales se cierne una especulación inmobiliaria muy fuerte. La producción cerámica de “La Ceramo” es tan conocida como apreciada por los valencianos, ya que numerosos edificios de gran valor emblemático poseen decoraciones o tejas de cerámica vidriada procedentes de la misma. Existe un empeño consistente en que algún antiguo empleado enseñe a la actual generación las técnicas que fueron utilizadas, así como en instalar una Escuela-Taller y un museo en la vieja fábrica. También podría servir para ocuparse de la restauración de piezas de cerámica de los edificios históricos. Asociaciones de vecinos y la prensa se han dirigido frecuentemente a ICOMOS solicitando su apoyo para que la Administración responsable proteja esta construcción y su entorno inmediato. ICOMOS insta a todas las autoridades responsables para que se conserve esta antigua fábrica y su solar y se lleven a cabo los antedichos proyectos y expectativas.

16. Respecto a la “Alquería del Moro”, ICOMOS insta igualmente a todas las autoridades competentes a culminar el proceso del expediente incoado para su declaración protectora, así como el relativo a su expropiación. Todo el conjunto que se conserva, formado por el edificio principal, las construcciones anexas y el recinto de la finca, merece ser recuperado integralmente y restaurado. Así mismo, dada su ubicación, se estima adecuada la idea de integrar este conjunto en el parque que hay enfrente del mismo, ampliando y combinando así un espacio verde y cultural de uso público.

 

2. Consideraciones específicas sobre La Albufera

1. De conformidad con lo que se ha hecho constar en las premisas y consideraciones generales, con relación a  la Albufera se considera necesario: Más firmeza en la aplicación de las leyes vigentes contra vertidos contaminantes, y ampliación de la zona protegida de manera que se integre la Albufera en su totalidad, sus orillas, y el sistema de dunas de El Saler; recuperación de zona inundable estable, de acuerdo con agricultores y pescadores. Y recuperación de elementos constructivos tradicionales. Con relación a la Costa: Plan de recuperación paulatina de espacios naturales, tanto terrestres como marítimos (ejemplo: actuación en parte de El Saler); Tratamiento no destructivo del medio ambiente; ¿Plantas desalinizadoras, si fuese necesario? Protección de las antiguas construcciones del puerto y de su entorno, entre ellas el Cabañal-Cañaveral a los que se ha hecho referencia más arriba. Respecto a la Huerta: Detención inmediata de la destrucción del suelo fértil milenario, que es imposible recuperar; Recuperación de sistemas de reparto de tierras y de regadío históricos para su estudio y ejemplificación: ibéricos, romanos (centuriaciones), musulmanes (ampliación de acequias romanas y nuevas actuaciones), etc.; Recuperación de tierras fértiles; Detención de la destrucción de alquerías, incluida su estructura agrícola y sus construcciones. En la ciudad: Asegurar la protección de la ciudad histórica intramuros y de las diversas ampliaciones; Protección y actuaciones en diversos edificios y espacios urbanos según se ha indicado en los apartados correspondientes; Estudios de detalle, Planes Generales, especiales, etc. En el secano circundante: Ampliación de la ciudad hacia la cornisa de secano, (sin crear una muralla cerrada de construcciones) para poder liberar zonas de recuperación de La Huerta; Circunvalaciones de infraestructuras: AVE, Autovías y Autopistas, etc., con estudios previos arqueológicos, medio ambientales y de las poblaciones cercanas.

 

3. Respecto a la necesidad de aplicar una política inteligente para corregir y encauzar los efectos negativos del turismo sobre el patrimonio natural y cultural de la región valenciana

1. En la región valenciana son de lamentar muchas de las transformaciones sufridas en el paisaje tradicional y el desequilibrio cultural y ecológico derivados de una planificación turística altamente destructiva, con construcciones mal controladas y urbanizaciones masivas de ubicación y efectos esquilmadores, así como del trazado de numerosas vías de comunicación, la desaparición progresiva de los asentamientos rurales aislados y la masificación de los grandes núcleos de población, etc.

 

4. Respecto a Peñíscola  

1. Dentro del recinto fortificado de Peñíscola produce una imagen positiva la conservación de la fortaleza, así como la acogida, atención e información proporcionada al visitante y la organización del recorrido turístico. También la conservación ambiental del conjunto urbano, aunque no destacan positivamente los cambios de materiales y técnicas de construcción llevados a cabo en el caserío. No resulta positivo el impacto de las construcciones turísticas en las playas situadas a ambos lados de la península fortificada, cuyos edificios siguen por lo general el modelo de las grandes aglomeraciones de la costa mediterránea española, con una explotación masiva y poco racional de los recursos y una oferta de poca calidad ambiental y estética.  La falta de una planificación a medio y largo plazo se hace evidente también en este caso. Y, en términos generales, el carácter deleznable de los materiales y las estructuras suscitan el contraste entre la posible durabilidad de este tipo de arquitectura contemporánea, tan común en nuestras costas y poblaciones interiores, y la solidez no sólo de la ciudad amurallada sino también de la que ofrecen otros vestigios de la arquitectura popular tradicional.

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